En el Rocío, nadie se sorprende al ver a la gente de rodillas mostrando su fe en público, pidiéndole a la virgen mil cosas distintas y cada una el mayor problema para quien la padece. Hay quien viene andando desde Almería a este punto privilegiado donde las marismas de Doñana bañan la aldea del Rocío.
28 octubre 2007
En el Rocío
En el Rocío, nadie se sorprende al ver a la gente de rodillas mostrando su fe en público, pidiéndole a la virgen mil cosas distintas y cada una el mayor problema para quien la padece. Hay quien viene andando desde Almería a este punto privilegiado donde las marismas de Doñana bañan la aldea del Rocío.
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